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Qué es la soledad sino la falta de compañía. 

Hay muchos tipos de bancos: grandes y pequeños, públicos y de uso privado, callejeros y aristócratas. Pero existen bancos que, en el abandono absoluto, acompañan a quien en ellos se sientan. 

En la fría noche, él acude a su refugio para dormir, comer, abrigarse y, sobre todo, pensar. Pensar sobre la melancolía en la que naufraga tras mil historias de su todavía joven vida que algún día contará. Y lo hará allí, sentado en “su” banco. A su lado, le escuchará ese alguien a quien todavía desconoce. 

En la claridad del día, es ella quien se sienta sola en un banco. Llorando tal vez la contestación antipática del último niño pijo que le había prometido la eternidad. Ella sabe que algún día ese otro hombre con quien sueña, llegará. Y, clavando su rodilla en tierra, le prometerá un amor que no conoce de falsedades. Y lo hará allí, en “su” banco.

Pero de momento se conforman con esa compañía. La de un banco. Y es que hay bancos que consiguen hacer compañía, que es lo único que les cree quedar cuando piensan que están solos.

©2018 by Luis Guijarro Bada. Superman never made any money for saving the world.

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